que acaban en tristes canciones,
que van atacando mi cabeza,
perdiendo mi razón, y mi fuerza...
¿Cuántas veces ha sido el propósito de mejorar en vano?
¿Cuántas veces he creído que finalmente lo he atado?
Ahora no es mi promesa, es mi ley,
tantas palabras y tan pocos hechos,
pero por fin ha llegado el momento,
de dejarse de tonterías, y pensar en ello...
~Llegó el momento en el que ellos se conviertan en la llave que abra lo que siempre quise~
me guzta
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