Todos los hombres sueñan, pero no del mismo modo. Los que sueñan de noche en los polvorientos recovecos de su espíritu, despiertan al día siguiente para encontrar que todo era vanidad. Mas los soñadores diurnos son peligrosos, porque pueden vivir sus sueños con los ojos abiertos, a fin de hacerlo posible. Esto, es lo que hice.
~Piensas que soy un monstruo. Pero tú no eres diferente de mí, ¿Cuántos hombres has matado? ¿Cuántos... sólo hoy? Eso es. Sin compasión, sin piedad. ¡Hazlo!~martes, 6 de diciembre de 2011
Duérmete.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario